LISTADO DE PICOS

miércoles, 27 de noviembre de 2013

Pueblos abandonados de La Solana

Circular por Giral, Castellar, Semolué, Cájol, Burgasé y Gere

Burgasé, el que fue "Cabeza del Municipio" de La Solana

24 de noviembre de 2013,

   Para un día ventoso y frío de noviembre hemos elegido un recorrido por el Valle de la Solana del Ara. Visitaremos varios pueblos que fueron abandonados en la década de los sesenta, expropiados con objeto de emprender una repoblación forestal previa a la construcción del embalse de Jánovas,  polémica obra hidroeléctrica que nunca se llevó a cabo.

   Todos ellos se encuentran al norte del barranco de la Guarga de Cájol. Caminaremos por la vertiente sur de las sierras  Salinera y Bolave, una sucesión de cumbres de escasa altitud que no rebasan los 2.000 metros y que constituyen la divisoria de los Valles de Vió y Fanlo por el Norte y la cuenca del Ara por el Sur.

   Para ser estrictos deberíamos apuntar que los pueblos no están realmente deshabitados pues en ellos residen algunos neorrurales o hippies, no se bien como llamarlos. En casi todos los núcleos se puede encontrar alguna vivienda o casona habitada. Con el cultivo del huerto, la crianza de animales y los recursos que les proporciona la naturaleza se dan vida a la vieja usanza. El resto de edificaciones abandonadas se deteriora día a día y van siendo engullidas por la maleza.

  El sábado recogemos a Silvia, JC y Pol en Sabiñánigo y salimos por la carretera de Fiscal. Después continuamos en dirección a Boltaña durante casi nueve kilómetros. Al poco de pasar por Lacort cruzamos el puente del barranco de la “Guarga de Cájol” e inmediatamente nos desviamos por una pista a mano izquierda.

   Tendremos que ascender casi 3 kilómetros para llegar a Giral. En algunos trechos el firme está algo roto y erosionado, hay que ir con cuidado si subimos con un turismo.

   El recorrido del track que he publicado transcurre en su mayor parte por pistas. También hay algún corto tramo de senda y un segmento de cabañera.

   (*) Nota: he redibujado parcialmente el track para evitar dos tramos de pinar que nosotros atravesamos y que “teóricamente” permiten acortar el recorrido. He preferido retocarlo porque en ambos “atajos” no existe senda y está bastante cerrado de vegetación y también hay algunos muretes de piedra entre bancales que es preciso sortear. Realmente no presentan dificultad, salvo la incomodidad de “jabalinear” caminando entre bojes y matorral.  De todas formas si a alguien le interesa le puedo proporcionar el track real. Salen un par de kilómetros menos pero no suponen ahorro de tiempo, más bien al contrario pues por la pista se camina mucho más rápido.

   Comenzamos nuestra excursión desde Giral (905 m.). En la parte baja de este pueblo se conservan un par de bordas en buen estado y otra más en la parte alta. El resto presenta un aspecto ruinoso. Unos carteles indican "Mirador de Cuello Burgasé"  y "Castellar por Vía Pecuaria", hacia allí nos dirigimos. 

  Por antiguos caminos de herradura enlazamos con la cabañera por donde ascenderemos cómodamente en dirección a Castellar (1.315 m.), emplazado en lo alto de una loma. Conforme nos aproximamos encontraremos muros de piedra muy bien conservados, delimitando la vía pecuaria. Pero los tapiales más llamativos los hallaremos en el mismo pueblo. Construidos mediante la técnica de piedra seca, sin argamasa, destacan por su altura y bella ejecución, con grandes bloques perfectamente engastados.

  Dos perros de aspecto fiero y poco amistoso nos reciben en la puerta de la iglesia de San Saturnino.  Menos mal que somos un grupo porque yendo solo no tiene que ser nada agradable encontrarte con estos animales gruñéndote a escasos centímetros de la pierna. Al poco sale la dueña y nos indica que no hacen nada, cosa que a mí no acabó de convencerme.

   Tras recorrer el pueblo bajamos por un sendero bastante difuso y espolvoreado de nieve hasta el cercano núcleo de Semolué (1.220 m.). Contemplamos la torre de la iglesia, cubierta de hiedra.  Lo más curioso es la techumbre, rematada por un casquete semiesférico de piedra construido mediante la técnica de aproximación de hiladas.

   Un burro tiene su corral al pie de la torre. Entramos para contemplar la cúpula desde el interior y observar por abajo esta interesante técnica constructiva.

  Mientras recorremos las ruinas del lugar nos acompaña el burrillo, trotando junto a nosotros y amenazando incluso con darnos algún mordisco.

   Regresamos a la pista y continuamos ahora en dirección a Cájol (1.348 m.).  Este pueblo, ubicado en la cabecera del barranco al que da nombre, está dividido en dos barrios. Una de las chimeneas echa humo. Vemos un huerto cultivado y otro edificio, la antigua escuela, que parece también habitado. Nos acercamos hasta la iglesia de San Salvador, cuya torre se yergue dignamente por encima de las ruinas.

  Continuamos después en dirección a la ermita de Santa Asunción, marcada en el plano a la altura de la “collada de Cájol”. Subimos por el bosque acortando una lazada del camino pero descubriremos que no merece la pena. En el track lo he rectificado dibujando un trazado más apropiado coincidiendo con la pista, para que sea más cómodo el recorrido como ya he comentado antes.

   Al alcanzar la collada (1.564 m.) encontramos una gran paridera (Pardina de Alseto) pero no hay rastros de la supuesta ermita. No sabemos si es un error del mapa y si realmente existió una ermita en este enclave. Aprovechamos para comer al sol junto al edificio. A poca distancia, al oeste, se alza la cumbre nevada del “Suerio”, que parece ser la máxima elevación de esta zona.

  Tras la comida continuamos hacia el sureste camino de Burgasé. Atajamos por un cortafuegos que recorre el cordal y que luego nos obligará a bajar por una pronunciada pendiente repleta de vegetación, con el “aliciente” añadido de estar cubierta de nieve. Este es otro de los tramos que he retocado en el track. He preferido seguir el trazado de la pista aunque sea un poco más largo.

  Burgasé (1.288 m.) fue “Cabeza del Municipio”, entidad que agrupaba a catorce poblaciones de La Solana. Recorriendo el pueblo se puede percibir que debió tener cierta importancia como capitalidad del valle. La iglesia conserva la espadaña en pie y destaca también un interesante esconjuradero de planta cuadrada junto a la entrada del templo.

  Un neorrural con acento extranjero está dando de comer a unos pollos. Charlamos un poco con él. Vive en una de las casonas principales, junto a la plaza y que está rehabilitando desde hace ya tiempo.

   Dejamos atrás Burgasé y hacemos una breve parada en la ermita de Santa Marina (1.233 m.). Nos asomamos al interior y comprobamos que actualmente tiene un uso poco espiritual, se utiliza de establo.

  Finalizaremos nuestro recorrido visitando una última población, Gere (1.100 m.). Entramos en la iglesia, bajo la advocación de San Pedro, semiderruida y utilizada como pajar y otros fines mundanos. Todavía conserva un ábside de estilo románico. Nos recibe de nuevo una perra que nos ladra de muy mala leche. Algunas ocas se unen al coro y comienzan a graznar como locas, creando una gran algarabía.

   Pronto aparece la dueña. Una chica joven nos saluda y apacigua al can. Nos acompaña mientras cruzamos el pueblo. Lo mantiene bastante adecentado y con el huerto bien cuidado. Charlamos brevemente con ella y nos despedimos. Se queda sola, cortando leña con las últimas luces de la tarde. Hay que ser fuerte, autosuficiente y con buenas dosis de autodeterminación para elegir vivir de esta forma.

   Continuaremos caminando por la pista que nos devolverá al punto de partida. La ruta de hoy ha sido diferente, nos ha permitido atisbar ligeramente la historia de este valle, condenada por el fantasma de un pantano. Recorriendo las calles vacías uno puede imaginar la nostalgia y el sentimiento de añoranza de las gentes que habitaron estos lugares.

  • Desnivel + acumulado: 814 m
  • Horario total: 7,5 h.  
  • Distancia recorrida: 23 km.


Salimos de Giral siguiendo los carteles que indican "Castellar por Vía Pecuaria"


Algunas bordas, pocas, están bien conservadas


Castellar, emplazado en lo alto de una loma


Bonitos y bien ejecutados tapiales en Castellar. Trabajaban bien


La cúpula de la torre de Semolué, construida con la técnica de aproximación de hiladas


El burro nos acompañó por las calles de Semolué


Cájol, un pueblo dividido en dos barrios


Comeremos junto a la Pardina de Alseto, con vistas al monte Suerio


Cotiella y Peña Montañesa


Burgasé visto desde el cortafuegos (tramo modificado en el track)


Por las calles de Burgasé


Iglesia de San Pedro en Gere

Track en Google





9 comentarios:

Pirene dijo...

Bueno bueno! ya veo que no os apiadáis de mí. ¡que poco solidarizarse con una pobre cojita! jejeje

David Naval dijo...

Pobreta, jajaja. Ya nos acordábamos de ti, ya. Cuando jabalineábamos sobre todo, con lo que a ti te gusta!! ¿o era JM quién se pirra por las emboscadas?.
Si llegas a venir coja y nos atacan los perros ya sabes a quien hubieran atrapado ¿no?, eso se llama selección natural.
Un abrazo.

Eduardo dijo...

Hola David, me encantan estas rutas que discurren por pueblos abandonados o en este casi semiabandonados. Veo que no hicisteis buenas migas con los animales, jaja. Tomo nota, por cierto, he visto en varias fotos que hay panales informativas ¿esta toda la ruta señalizada?, saludos

David Naval dijo...

Hola Eduardo,
Menudos perracos. Los tienen bien entrenados para asustar a los curiosos.
Si, había carteles verdes de vez en cuando, pero no en todos los cruces. De todas formas la ruta es muy sencilla y no tiene pérdida, sobre todo si la haces casi toda por pista siguiendo el track que he colgado.
Si vas todo el rato por pista se puede hacer hasta con la BTT.
Saludos!!

J. M. N. dijo...

Iré para llí, no te quepa duda...y más pronto que tarde. Ya me jodió perdérmela ya.... y, hombre, aunque no me importa jabaliniar, si se puede evitar...pues casi mejor. Gracias por modificar el track. me lo guardo y le seguiré cualquier día de éstos.
Saludos.

POL dijo...

Buena ruta, incluido el chabalinear, si señor, y grata la compañía.
Salú

David Naval dijo...

Hola JM,
Te gustará la ruta. A ver si encuentras aquellos grabados que nos comentaste. Nosotros no vimos las bordas de referencia.

Hola Pol,
Tanto Elena como yo pasamos también un buen día, y muy ameno. La ruta si se hace en buena compañía se disfruta el doble.

Saludos!!

silvia dijo...

Qué buena crónica David. Nosotros también disfrutamos mucho de la compañia, así que habrá que ir preparando alguna otra...
Por cierto, dile a Elena que lo mío es misión imposible, he vuelto a caer y, por supuesto, sigo sin correr, ya sabe ella de que va...
Saludos a ambos.

David Naval dijo...

Hola Silvia,
Pues ella tampoco ha salido a correr. Con estos fríos y de noche da mucha pereza. Nada, ya andaremos por el monte, que eso es divertido y también se hace buen ejercicio.
Saludos para vosotros también.

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