LISTADO DE PICOS

martes, 21 de octubre de 2014

Vuelta a Menorca en 8 días (Camí de Cavalls)




Octubre de 2014,
  El "Camí de Cavalls " es una atractiva opción para los amantes del senderismo y la BTT pues permite dar la vuelta completa a la isla de Menorca por su litoral.
  Creado y utilizado durante siglos con finalidades defensivas y de comunicación, parte de su trazado discurría por fincas privadas.  Hace pocos años, gracias a las reivindicaciones del pueblo menorquín, se lograron resolver los problemas mediante convenios y expropiaciones. Afortunadamente ya es posible realizar el recorrido íntegro por espacios públicos.
  Descubrir Menorca caminando durante ocho días por su costa ha sido una experiencia placentera e inolvidable para nosotros. La riqueza de sus ecosistemas, los variados paisajes y contrastes cromáticos de su litoral, la sensación de caminar y bañarse en calas "vírgenes" en completa soledad (en los meses estivales esto será más difícil), su patrimonio, gastronomía, la amabilidad de sus gentes...por algo la isla ha sido declarada Reserva de la Biosfera por la UNESCO.  



     
En octubre hemos disfrutado de las playas en soledad 


Pequeñas calas adornan todo el litoral
     



   Para ser estrictos nosotros no hemos seguido fielmente el "Camí de Cavalls", aunque me atrevería a decir que la coincidencia con el recorrido ha sido del 95%. Por una parte decidimos descartar algunos tramos de asfalto o urbanizados en las afueras de Mahón y Ciudadela. A cambio, complementamos algunas etapas visitando lugares emblemáticos como faros, yacimientos arqueológicos, calas "escondidas", trazados alternativos más próximos al litoral...




Poblado Talayótico de Torre d'en Galmés

     
Tramo alternativo al Camí de Cavalls por el litoral sur 













  Menorca tiene una marcada vegetación mediterránea. El paisaje está salpicado de encinas, bosquetes de pinares, algunas sabinas y sobre todo arbustos como el omnipresente lentisco con sus frutos rojos y negros, brezos, enebros, madroños, tamarices, y los pinchudos "socarrells". También encontraremos esporádicas higueras, acurrucadas en los ribazos de las huertas esparciendo el aroma de sus frutos otoñales, y algunos olivos y acebuches entre bancales y zonas de pastos donde los sembrados ya verdean.


   
Algunas cabras asilvestradas

Los lentiscos son muy abundantes




   
Tortuga mediterránea

Lagartija de las Pitiusas tomando el sol


  La costa norte, más expuesta a la Tramontana, está menos poblada y presenta un carácter más "salvaje". La costa sur está más "humanizada" pero también esconde unas playas y calas de asombrosos tonos turquesas que nos dejarán ojipláticos.
  El relieve en general es acantilado, salpicado de pequeñas calas de tonalidades variadas. Aquí no abundan las extensas playas arenosas, tan frecuentes en el litoral mediterráneo peninsular (la playa del arenal de Son Bou es probablemente la más grande, superando los 2 km. de longitud). 


  
Relieve acantilado


Efectos de la Tramontana en los arbustos de la costa norte




  El camino está muy bien señalizado, con abundantes postecillos durante todo el trayecto. En las zonas urbanas encontraremos marcas de pintura blancas-rojas (las típicas de GR) y quizás al atravesar alguna urbanización, donde la señalización está más espaciada, podamos dudar, pero será en raras ocasiones.


  Caminaremos durante gran parte del trayecto por senderos y pistas de tierra, frecuentemente junto a los muretes de piedra seca que tanto abundan en Menorca. El paso de las fincas se realiza por portezuelas con travesaños de madera características del Cami de Cavalls y que son de la misma tipología en toda la isla. En algunas ocasiones, pocas, no queda otro remedio que atravesar alguna urbanización o progresar por algún tramo de carretera.



  
Postecillo típico del Camí de Cavalls



Caminaremos muchas veces junto a muretes de piedra seca



  
Portezuela del Camí. Atravesaremos decenas de ellas

Poste indicador




  En las etapas de la costa norte salvaremos por lo general más desnivel ya que la orografía es más ondulada, con barranqueras y colinas que obligan a sucesivos sube-bajas.
  En ocho días hemos acumulado una distancia de 185 kilómetros con 3.000 metros de desnivel positivo. La media diaria por tanto supone 23 kilómetros y 370 metros de ascenso. En realidad el Camí está estructurado en 20 etapas, pero lo normal es invertir entre 6 y 10 días en completarlo, dependiendo de nuestra forma física (en BTT suelen emplearse 3 o 4 días).
  Como principal recomendación quiero señalar que tendremos que ir bien provistos de agua pues no existen fuentes de agua natural y durante muchos kilómetros resulta imposible encontrar un lugar donde comprar bebida. En octubre hemos pasado calor, con lo cual en los meses de verano la necesidad de hidratarse será mayor. Una gorra y crema de protección solar tampoco debe faltar en nuestra mochila.
  Un calzado de trekking con buena suela será fundamental. Caminaremos muchas horas y a menudo por terrenos rocosos.
  No encontraremos dificultades técnicas. Algunos días los kilómetros se irán acumulando y podremos sentir cansancio, pero disfrutar de la belleza de este entorno natural nos recompensará.
  La logística se puede organizar de diversas formas pero encontrar alojamientos en los finales de etapa es la mayoría de veces imposible. Nosotros optamos por contratar los transfer y alojamientos con una empresa especializada en el Camí de Cavalls (www.camidecavalls360.com). La amabilidad y buen hacer de Joan, Didac y David nos contagiaron durante unos días el espíritu isleño de la vecina Isla de la Calma.

Mapa de Menorca con el recorrido exacto de nuestras 8 etapas extraído del GPS

Listado de las 8 etapas (pinchar en cada enlace para información detallada)
ETAPA 1: Sa Mesquida (Mahón) - Favàritx (15,4 km. y 351 metros desnivel positivo)
ETAPA 2: Favàritx - Salines de Fornells (24,7 km. y 336 m.d.)
ETAPA 3: Salines de Fornells - Alocs (26,8 km. y 752 m.d.)
ETAPA 4: Alocs - Ciudadela (Cales Piques) (32,1 km. y 498 m.d.)
ETAPA 5: Ciudadela (Cala Blanca) - Son Saura (13,7 km. y 34 m.d.)
ETAPA 6: Son Saura - Sant Tomás (20,0 km. y 362 m.d.)
ETAPA 7: Sant Tomás - Binissafuller (28,1 km. y 435 m.d.)
ETAPA 8: Binissafuller - Mahón (23,5 km. y 170 m.d.)

jueves, 25 de septiembre de 2014

Soum de Ramond o Pico Añisclo (3.254 m.), Baudrimont NW (3.045 m.), Baudrimont SE (3.026 m.) y Punta de las Olas (3.002 m.)

Ruta: Refugio de Góriz - Pico Añisclo por la Canal NO - Baudrimont NW - Baudrimont SE - Punta de las Olas - Collado Arrablo - Refugio de Góriz - Pradera Ordesa
Dejamos atrás el Collado de Arrablo y seguimos hacia el Refugio de Góriz, completamente empapados pero con un paisaje renacido tras la tormenta

21 de septiembre de 2014,
  La predicción para hoy era de cielos despejados hasta la noche, pero no fue así, ni mucho menos.
  Hemos acampado junto al Refugio de Góriz (cota 2.200). Nos levantamos al amanecer, desayunamos, recogemos sacos y tiendas y lo guardamos todo en una taquilla.
  José Luis se ha levantado con dolores de espalda y decide quedarse descansando y bajar tranquilamente a la Pradera donde nos esperará.
  Rafa y yo comenzamos a caminar por la ruta normal hacia Monte Perdido, sin quitar un ojo a las oscuras nubes que nos acechan.
  Cerca de la cota 2.500 vamos atentos porque hay que desviarse hacia la derecha por la llamada "Ruta de las Escaleras".  Efectivamente vemos un hito que marca el desvío hacia un amplio corredor pedregoso por donde comenzamos a ascender. A partir de aquí ya no veremos a nadie hasta que regresemos al Refugio dentro de unas horas.
  El corredor desemboca en una horcada. Un hito a la izquierda marca el punto por donde se accede a una grada superior tras realizar una sencilla trepada. A partir de aquí se gana altura por laderas de piedra salvando algunos resaltes marcados con hitos. Es la típica estructura caliza aterrazada que caracteriza al Macizo de Monte Perdido.
  Sobre la cota 3.000 superamos un último resalte y bordeamos la Punta de las Escaleras dejándola muy cerca a nuestra izquierda. Desafortunadamente entramos en el reino de las tinieblas. Las nubes bajas nos engullen y perdemos cualquier referencia visual. A partir de aquí tendremos que navegar tirando del GPS ya que los hitos brillan por su ausencia.
  Abandonamos la Ruta de las Escaleras que continúa hacia Monte Perdido y nos desviamos por la derecha (Este) descendiendo algunos metros por un terreno de derrubios que recuerda a una escombrera.
  Caminamos sorteando algunos neveros bajo el menguado Glaciar de Arrablo, una mancha de nieve que parece adivinarse entre brumas bajo las verticales paredes que caen a pico desde el Cuello de Monte Perdido.
   Pasamos por la orilla norte del pequeño Ibón de Arrablo (cota 2.962 m.) y poco después el GPS nos guía hacia una pronunciada pedrera que sube hacia los paredones.
  Al pie de la muralla, sobre la cota 3.060, encontramos el arranque de la canal que asciende en dirección sureste.
  Comenzamos a remontarla. Es más fácil de lo que pensaba aunque está bastante descompuesta y resulta incómoda para progresar. Con ayuda de los bastones vamos ganando metros.
  En la parte alta un hito nos indica que debemos ir hacia la derecha para salvar un espolón. Efectuamos por tanto un pequeño rodeo y pronto giramos de nuevo a la izquierda para comenzar a ganar altura por una especie de arista, apoyando las manos en algunas ocasiones.
  La niebla es muy espesa y no vemos más allá de cinco metros. Buscamos los hitos, muy escasos, y seguimos ganando altura hasta enlazar con lo que parece ser la arista cimera principal. Allí giramos a la derecha y en un minuto alcanzamos el cairn que marca la cumbre del Soum de Ramond (3.254 m.)
  Nos fastidia no poder disfrutar de las vistas. Me da que hoy no vamos a ver el sol. Retrocedemos unos metros y comenzamos a descender ahora por la vertiente contraria (noreste). Voy atento al GPS y a los mojones, que a veces se pierden al atravesar manchas de nieve.
  Poco a poco perderemos altitud y veo que vamos cambiando el rumbo a noroeste. Por la derecha se intuye entre la niebla una especie de profunda vaguada de la que nos separan unos cortados. Buscamos con cautela hasta dar con el paso clave que nos permite descender.
  En el fondo del vallecito persiste un enorme nevero con una oscura rimaya junto  a la roca. Tanteamos la bajada más conveniente y sin excesivos problemas ganamos la hondonada. De pronto aparece ante nosotros, surgida de las brumas, la siniestra silueta del Baudrimont NW o Mallo de Tormosa (3.045 m.)
  Alzamos la vista y vemos la arista oeste por donde se asciende. Con este ambiente espectral la verdad que acoj... acongoja un poco. Comenzamos a subir. Conforme ganamos altura vemos que la estrechez y las trepadas son menos fieras de lo que aparentaban, aunque no hay que bajar la guardia.
  Llegamos a la cima. Las vistas son tan “espectaculares” como en el Soum de Ramond...o sea, nada, niebla, un limbo blanco…”mecagüen” el hombre del tiempo.
  Descendemos otra vez por la arista con cuidado. En la base del pico ponemos rumbo norte en dirección a la Espalda de Esparrets. Entramos en el nevero que conduce hacia la cumbre, de la que nos separan escasamente 100 metros de desnivel. Pero la niebla está dando paso a nubes negras muy feas y se barrunta tormenta.
  Decidimos no alejarnos más y dejamos esa cima para otra ocasión. Así pues, con los crampones puestos cruzamos un gran nevero bajo el Cuello de Monte Perdido y regresamos al punto clave por donde antes hemos descendido los cortados.
   Subimos otra vez a la terraza superior y caminamos en dirección sureste hacia el Baudrimont SE, ya que nos queda de camino hacia la Punta de las Olas.
  Cuando ya vemos el pico nos desviamos ligeramente a la izquierda para ascenderlo. Flanqueamos por pedrera por el sur bajo la arista (sin subir al filo) hasta dar con un hito y trazas de senda que ahora si nos conducen a lo alto de la cresta tras una pequeña trepada.
  Por el otro lado del cordal hay una caída vertiginosa, que le da cierto ambiente aéreo, aunque esta cumbre es más sencilla que el Baudrimont NW. Caminaremos unos metros más hacia el este para alcanzar el hito cimero del  Baudrimont SE o Punta de Tormosa (3.026 m.)
  En la cima nos dan la bienvenida dos truenos espantosos. Hay que salir de allí. Retrocedemos sobre nuestros pasos hasta la base del pico y continuamos caminando lo más rápido posible en dirección sureste con rumbo directo a la Punta de las Olas (3.002 m.)
  Justo antes de llegar a esta sencilla cima comienza a granizar. Son piedras finas, como balines, pero nos mosquea un zumbido que oímos alrededor de nosotros. Rafa levanta un dedo y salta una chispa. Alucinante, debe ser electricidad estática causada por los cristales de granizo cargados electrostáticamente. ¡Vámonos de aquí!
  Con los "proyectiles" golpeándonos sin piedad comenzamos a descender por el sureste, por la senda que conecta con el GR11.
   Pronto las laderas están cubiertas de blanco, con millones de bolitas de granizo. Se nos hace largo el rodeo que hay que dar para buscar el paso clave que permite bajar del zócalo rocoso donde se yergue la Punta de las Olas.
  Conectamos con el GR. Las distancias son grandes y parece que nunca vamos a terminar de rodear el Morrón de Arrablo o Torre de Góriz, que siempre está frente a nosotros por mucho que avancemos. Por contra, el paisaje es espectacular. Con la tormenta y las cascadas cargadas de agua el ambiente es salvaje. Sobre el Cañón de Añisclo luce el sol. Vaya mala pata, tenemos los nubarrones justo encima.
  Llegamos por fin al Collado Superior de Góriz o Collado Arrablo (2.340 m.), enclavado entre Punta Custodia y el Morrón de Arrablo.
  La tormenta nos da una pequeña tregua. Caminamos un poco más relajados en dirección al Refugio de Góriz, empapados y algo ateridos.
  En el Refugio recogemos las tiendas y sacos e iniciamos el largo retorno a la Pradera. Comienza a llover, esta vez a cántaros. La mochila se empapa y pesa un quintal. Al llegar a las clavijas cesa el chaparrón. Destrepamos con cuidado y por fin llegamos al puente metálico junto a la cascada de la Cola del Caballo.
  Ya "solo" nos falta recorrer el Valle de Ordesa hasta el aparcamiento. Aún lloverá más, pero a estas alturas ya poco nos importa. Nos daría igual bajar metidos en el río Arazas.

  • Desnivel + acumulado: 1.427 m. (2.317 m. de bajada)
  • Horario total: 11 h.  
  • Distancia recorrida: 26,5 km.


Dejamos atrás la senda de Monte Perdido y nos desviamos por este amplio corredor pedregoso


El corredor termina en esta horcada y sigue por donde yo he tomado la foto


Envueltos en nieblas acometemos la subida de la penosa Canal NO al Soum de Ramond


Cima del Soum de Ramond o Pico Añisclo


Trepando por la arista oeste al Baudrimont NW con un ambiente fantasmagórico


Cima del Baudrimont NW


Volvemos a bajar por la arista, con precaución


Camino de la Espalda de Esparrets. Pronto decidiremos abandonar, se presagia tormenta


Nos damos la vuelta y vemos la afilada arista del Baudrimont NW por donde antes hemos subido


Llegando al Baudrimont SE. Una corta trepada nos saca a la arista con impresionante caída por el otro lado

Cima del Baudrimont SE. Dos grandes truenos nos van a apremiar para marcharnos de aquí


Ya hemos dejado atrás la Punta de las Olas en medio de la granizada. Soum de Ramond al fondo


Cañón de Añisclo. Por allí luce el sol. Tenemos las nubes tormentosas justo encima


Morrón de Arrablo o Torre de Góriz al fondo. Cascadas que desaguan del Ibón de Arrablo, por donde antes hemos estado


Tras la tormenta el verde se vuelve intenso


Y el agua corre por doquier


Vistazo atrás bajando a la Pradera....No,...si al final se van a despejar las cimas...


Gradas de Soaso. Inevitable hacer alguna foto al pasar junto a ellas


Mapa del tramo con el recorrido circular por las cumbres coronadas 





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    miércoles, 24 de septiembre de 2014

    Pitón SW del Cilindro de Marboré (3.194 m.)


    Monte Perdido y la tristemente famosa "Escupidera" vistos desde la cima del Pitón SW del Cilindro. Se aprecian las zetas que hace la senda en la parte alta de la Escupidera

    20 de septiembre de 2014,
      Hoy he quedado con Rafa y José Luis. Un poco antes de las 9 de la mañana aparcamos en la Pradera de Ordesa (cota 1.320 m.). El Refugio de Góriz está completo, así que salimos cargados con tiendas de campaña, sacos y demás parafernalia para pasar la noche.
      Subimos por la ruta habitual remontando el Valle de Ordesa hasta la cascada de la Cola del Caballo, que baja con abundante caudal. Trepamos después por las Clavijas de Soaso y continuando ganando altura por el marcado GR11 hasta el Refugio de Góriz (cota 2.200 m.). Hemos caminado a buen ritmo pues todavía no han transcurrido tres horas.
      José Luis arrastra molestias en la espalda y decide quedarse descansando junto al Refugio.
      Como aun quedan bastantes horas de luz Rafa y yo decidimos continuar rumbo al Cilindro de Marboré, cuyo camino de aproximación coincide con el de Monte Perdido. Dejamos gran parte del equipaje en una taquilla del Refugio. La liviandad nos da alas y en hora y media nos plantamos en el Lago Helado (cota 2.980 m.)
      En este punto se bifurcan los caminos. Por la derecha se aprecia claramente la ruta que sube a Monte Perdido por "La Escupidera". Nosotros en cambio giramos a la izquierda para atacar la inclinada pedrera que asciende en diagonal por la vertiente sur del Cilindro de Marboré hacia una horcada bien definida. 
      Ya hace un rato que la visibilidad se ha reducido notablemente. No hace viento y las nubes permanecen "enganchadas" en las cimas. Llueve además ligeramente y conforme ascendemos la nieve va haciendo acto de presencia. No hay pisadas. Da la impresión de que nadie ha subido por aquí en las últimas horas.
      Llegamos al collado al pie de las canales por donde se salva el espolón que defiende la cresta cimera del Cilindro De Marboré (cota 3.180 m.). Nos acercamos a inspeccionar la chimenea de la izquierda (oeste). Teóricamente es la más sencilla de trepar (catalogada como grado II).
      Hay alguna mancha de nieve pero lo que nos preocupa es lo mojada que está la roca. Por la canal chorrean algunos hilillos de agua. Rafa trepa el primer tramo, supuestamente el más complicado, y no le convence, está resbaladizo. Vuelve a bajar y subo yo para echar un vistazo. Tampoco lo veo claro. Subir parece factible, pero el destrepe podría ser arriesgado.
      Nuestro plan inicial era haber traído la cuerda y bajar rapelando por la chimenea central, pero con el exceso de peso la hemos dejado en el coche. La niebla, el agua, el ambiente desapacible, el desnivel acumulado y la hora tardía son factores suficientes para hacernos desistir de intentarlo. Ya volveremos otro día (con cuerda).
      Como "premio de consolación" subimos al sencillo Pitón SW del Cilindro (3.194 m.), un tresmil secundario que no es más que una pequeña elevación junto al collado, pero con unas vistas fenomenales (cuando no hay niebla claro).
      Regresaremos por el mismo camino, uniéndonos más abajo con los últimos rezagados que bajan de Monte Perdido.
      Todavía llegaremos con tiempo para montar las tiendas antes de que se oculte el sol. Cenaremos en el primer turno del Refugio, copiosamente y en compañía de un grupo de simpáticos australianos. Nos acostaremos pronto, mañana nos espera una ruta bastante larga.
    • Desnivel + acumulado: 1.874 m.
    • Horario total: 7,5 h.  
    • Distancia recorrida: 19,7 km.



    Las Gradas de Soaso, por donde el río Arazas va perdiendo altura en su ajetreado viaje hacia el río Ara, del que es tributario 


    Nos acercamos al Circo de Soaso. Las nubes cubren El Soum de Ramond y el Perdido. Ya hay algo de blanquilla en la parte alta. El verano se acaba


    Clavijas de Soaso


    Llegando al Refugio de Góriz


    Liberados de parte del peso subimos rápidos hacia la cumbre


    Un pequeño descanso. El Valle de Ordesa ya queda bastante abajo


    En la ruta normal al Perdido encontraremos un par de escalones. Un tramo está equipado con cadenas pero hay otro tramo que no tiene ayudas


    Rafa en la cima del Pitón SW del Cilindro. Monte Perdido detrás


    La canal izquierda (amarillo) está catalogada como grado II. La canal central (rojo) tiene un grado superior y tiene preparados anclajes para rapelar


    Refugio de Góriz desde la cima del Pitón SW


    Rafa observa las vistas hacia el noroeste. Picos de la Cascada al fondo


    Lago Helado. Dedo de Monte Perdido y ruta de "la Escupidera" a Monte Perdido al fondo


    Pasando por la "Ciudad de Piedra" durante la bajada. Punta de las Escaleras asoma por la parte superior izquierda


    Valle de Ordesa. La tarde va cayendo


    Mapa con el recorrido

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