LISTADO DE PICOS

miércoles, 24 de abril de 2013

Garmo Negro (3.051 m.)


Ascensión con esquís desde el Balneario de Panticosa

Rafa llegando al collado de Argualas con el imponente Macizo de Vignemale al fondo



20 de abril de 2013,

   La mañana nos recibe fría y ventosa. Hemos decidido no madrugar para que la nieve vaya transformando y poder disfrutar del descenso con esquís. Ya son las nueve y media cuando, bien abrigados como en pleno invierno, comenzamos a portear desde el Refugio Casa de Piedra (1.636 m.).

   Subimos por la senda habitual que se dirige hacia la Mallata Baja. En media hora llegamos al puente del para-aludes del barranco de Argualas (1.800 m.). Como hay suficiente nieve decidimos abandonar la senda de verano y cruzar al otro lado del río. Allí ya podremos calzarnos los esquís y subir foqueando hasta la Mallata Baja entre los pinos por terreno más cómodo.

   Al salir del bosque enlazamos de nuevo con la senda que sube hacia la Mallata Alta. Hay buen espesor de nieve, muy generoso para las fechas que estamos. Se agradece foquear al sol pues sigue soplando alguna racha de viento y la temperatura no es alta.

   Al alcanzar la Mallata Alta dejaremos a nuestra derecha el recorrido habitual de verano que asciende para salvar unos paredones y que coincide durante un trecho con la ruta hacia el Collado de Pondiellos. En lugar de ello continuamos foqueando por el fondo, en dirección oeste y sin apenas ganar altitud. Justo frente a nosotros veremos el Pico de Argualas que nos servirá de referencia. En las paredes de la derecha podremos observar una empinada canal de nieve por donde a veces se puede bajar esquiando. De hecho bajaríamos por ahí tres días más tarde, aunque ahora no lo sabíamos.

   Al llegar al fondo de la vaguada comenzaremos a remontar mediante cortas lazadas, muy próximos a las paredes de roca de nuestra derecha. Los bolos de nieve y restos de un viejo alud que se ha desprendido de las paredes orientales del Pico Argualas dificultan un poco el avance.

   Sobre la cota 2.600 m. comenzaremos a girar hacia el norte con objeto de aproximarnos a nuestro objetivo. Queremos enlazar con la ruta habitual que sube hacia el Collado Argualas, desde donde se atacan las pendientes finales del Garmo Negro.

   Así pues dejamos a nuestra izquierda el Pico de las Argualas  y hacemos un flanqueo que nos va acercando hacia el Garmo Negro. Tenemos las esbeltas paredes de la Aguja de Pondiellos justo frente a nosotros. Atravesaremos durante el avance los restos de otro alud de grandes dimensiones.

   Tras otra nueva subida mediante una docena de zetas alcanzamos el rellano a los pies del Collado Argualas. Paramos un rato a reagruparnos en este pequeño circo formado por las cumbres del Garmo, los Algas y el Argualas. Ya solo nos restan unos 200 metros de desnivel hasta la cima.

   La pala que tenemos que remontar tiene orientación suroeste y está algo dura. La mayoría de la gente asciende con crampones. Nacho pone cuchillas y comienza a subir con esquís. El resto del grupo nos calzamos los crampones. Cuando estamos a punto de arrancar oímos unos gritos y vemos a un montañero que se ha caído y baja arrastrándose a toda velocidad por la empinada ladera. Hay momentos de tensión pues desciende muy rápido.

   Afortunadamente se detiene a escasos metros de donde nos encontramos. Cuando ya está parado vemos pasar junto a él uno de los esquís que bajaba como un misil. A punto está de golpearle antes de desaparecer pendiente abajo siguiendo su frenética carrera. Nos acercamos a ver como se encuentra el accidentado. Aparte del susto tiene unas buenas "quemaduras" ensangrentadas en el brazo debido al rozamiento con el hielo y alguna contusión.

   Nos comenta que en el primer giro junto a la cima se la soltado un esquí y ha caído. La nieve estaba dura y no ha podido detenerse. Afortunadamente no ha bajado dando volteretas y tampoco se ha encontrado cortados o rocas durante su recorrido. Puede considerarse afortunado pues las consecuencias podrían haber sido mucho peores. Tras recuperarse del susto se coloca los crampones y comienza a bajar hacia el Balneario. Vemos que camina bien. Unos compañeros que vienen por detrás le informan que el esquí perdido está un poco más abajo

    Tras este susto continuamos nuestra ascensión a la cima, clavando bien las puntas de los crampones. Nacho ya lleva un rato arriba y hace bastante frío. El día está despejado y gozamos de grandes vistas. Somos los últimos en hacer cima, por detrás ya no viene nadie.

   Algunos de nuestro grupo descenderán con crampones y el resto nos preparamos para bajar esquiando. Hay cierta sugestión colectiva tras haber visto la caída del montañero, así que los primeros giros los hacemos con mucha precaución. Uno no puede dejar de pensar que un error te haría resbalar hasta abajo si no logras detenerte en los primeros segundos pues la pendiente es considerable y la nieve está bien dura arriba.

   Superados esos momentos de tensión comenzamos pronto a esquiar más relajados. Conforme perdemos altitud la calidad de la nieve va mejorando. El fuerte sol de abril ha hecho su trabajo y disfrutamos de un largo y magnífico descenso. Atravesamos los restos de los aludes y bajamos por el barranco hacia la Mallata Alta. A partir de aquí la nieve está muy transformada y encadenamos giros con gran facilidad. Todos gozamos de esta nieve tan fácil de esquiar.

   Llegamos a la Mallata Baja. Las sonrisas y caras de felicidad lo dicen todo. Continuamos descendiendo por el bosque por donde subíamos esta mañana para cruzar de nuevo por el para-aludes. Allí nos cargaremos los esquís en la mochila aunque algunos todavía apurarán algunas lenguas de nieve y lograrán bajar esquiando hasta cerca del balneario.

   Finalizaremos la jornada tomando unas cervezas y picoteando sentados al sol antes de despedirnos. ¡Qué gran descenso!, y no es más que el primero, pues el fin de semana y el día de San Jorge nos depararán otras fenomenales esquiadas.

  • Desnivel + acumulado: 1.425 m
  • Horario total: 7 h. 
  • Distancia recorrida: 11,2 km



Javi, Leo y Bea llegando al para-aludes del barranco de Argualas


Cruzamos el barranco de Argualas por el para-aludes (cota 1.800 m.) para foquear por el otro lado


Dejamos atrás la Mallata Baja. Varias cimas conocidas van apareciendo a nuestra espalda


Por el Este también un buen puñado de cumbres que dominan el Balneario de Panticosa


Nacho llegando al Collado de Argualas


Bea alucina con las vistas


La mayoría subimos con crampones la pala final al Garmo Negro


Leo y Javi en los metros finales


Nos iremos reagrupando en la cima,


Luis y Rafa bajan un poco antes para ir más tranquilos


Daniel y Bea


Comienza el "book" de fotos de Daniel


Durante la bajada paramos de vez en cuando para alargar la jornada y la esquiada


Angel muestra su estilo incluso en las zonas barridas por los aludes


David lleva cuatro días haciendo travesía pero se defiende bien, le echa muchas ganas



Rafa porteando los 200 m. que nos separan del Balneario


Track del recorrido en google






8 comentarios:

Pirene dijo...

¡¡¡Jodoooo que mieditoooo!!! veo yo al tipo este caerse y ya no subo, que estas cosas sugestionan que no veas!.

¡Pero que guapo Garmonegro! es ese típico tresmil accesible por su cercanía y buenas carreteras, de esos que se hacen en verano con madrugar un poco y otro tanto de voluntad. La invernal ya es otra cosa, la hice hace un paquetón de años con nieve muy buena cramponeando esa última pala que con nieve dura ya ma imagino debe ser un infierno.... ¡ains que tiempos aquellos en que hacía tresmiles en invierno y todo! jejeje!

¡¡¡Salud y orujo que no falten compañero!!!

David Naval dijo...

Hola Pirene !!
Me alegro de tu visita, ya hacía tiempo.
Estoy seguro que hubieras subido, menuda eres tú. El chico se cayó con esquís, eso si que daba más respeto porque la salida desde la cima es empinada. Pero con crampones se subía muy seguro.
Yo juré que ya no subiría más al Garmo Negro en verano... tanto pedrusco, con un par de veces ya tenía bastante. Pero en invierno desde luego no tiene na que ver. Igual hasta repito otro invierno, si la salud acompaña.
Salud también, montañera!!

luis dijo...

Hola David! Bonita ascensión y que disfrutada de descenso!

Esa caída me recuerda la que yo tuve hace unos años en el pico Bacias. La pala de salida estaba helada y sobrestimé mi capacidad... Todavía no se como no me partí una pierna ya que de los golpes que me dí al ir girando, reventó hasta la cinta que sujeta la pierna a la fijación. Desde entonces me queda un punto de inseguridad cuando tengo que iniciar cualquier descenso en el monte... pero el disfrute que da siempre puede más!
Un saludo

David Naval dijo...

Hola Luis.
Este pasado fin de semana la nieve estaba ideal para esos descensos.
La verdad que un susto como ese que me comentas en el Bacias hará que te venga a la cabeza cada vez que te encuentras en una situación similar .
Pero también te hace ser más prudente y no subestimar los riesgos. La nieve dura me parece a mi el peligro más importante en invierno.
Saludos!!

hidalgo dijo...

Buena ruta, espero hacerla al año que viene, si la repites cuenta conmigo,menuda sorpresa la del montañero, seguro que no fue agradable, haber si para otro finde podemos coincidir y hacemos alguan travesía, saludos y buenas esquiadas.

David Naval dijo...

Hola Sergio,
Una ruta muy recomendable. A ver si al año que viene la repetimos y puedes venir. Saludos.

Rodrigo G. dijo...

Muy buenas David.
Soy Rodrigo, el tipo ese que bajó rodando la pala cimera del Garmo Negro. Durante tiempo estuve buscando la crónica de algún testigo que hubiese recogido la caída. Por fin, hace algunos meses encontré la tuya, y me hizo recordar esos momentos no tan buenos. No salí mal después de todo, tras algunos arreglos en urgencias en Sabiñanigo, me dí un día de reposo y al siguiente estaba esquiando por la vertiente opuesta.
Con todo esto, aunque han pasado ya un par de años, me sigue quedando por esquiar algún 3000. Para 2016 probaré probablemente el Aneto.
Mi crónica particular de la peripecia en: Nos vemos por las montañas
Espero que si nos vemos de nuevo sea en circunstancias más normales.
Saludos.
Rodrigo

David Naval dijo...

Hola Rodrigo!
Me alegro que la recuperación fuese rápida y no quedase ninguna secuela. Menuda quemadura en el brazo!!
La verdad que fue un buen susto! Nos quedamos todos algo acongojados viendo como ibas aumentando la velocidad de caída y esperando que te detuvieses en el rellano y no siguieses para abajo!
Saludos y a ver si nos vemos algún día por las montañas sin sobresaltos!

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