LISTADO DE PICOS

Mostrando entradas con la etiqueta Mont Blanc 4.810 m.. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Mont Blanc 4.810 m.. Mostrar todas las entradas

jueves, 10 de agosto de 2017

ALPES Mont Blanc (4.810 m.) y Dôme du Goûter (4.306 m.) por Goûter

Por la arista de Les Bosses, cerca de la cima

Día 1 - Subida al Refugio de Goûter


Día 2 - Ascensión Mont Blanc y Dôme du Gôuter y regreso

¿Fácil o difícil? , algunas consideraciones personales,
  Definir la ascensión al Mont Blanc como fácil o difícil es muy relativo. Afirmar categóricamente que es fácil puede ser una frivolidad, pero tampoco se podría catalogar de difícil, aunque hay que matizar bien algunos puntos.
  En primer lugar aclaro que estamos hablando de la "Vía de Goûter" en verano, técnicamente la más "fácil", pero también la más masificada. Es esencial haber reservado plaza con mucha antelación para pasar la noche en el Refugio de Goûter y luego esperar que ese día la meteorología acompañe (también se podría dormir en el Refugio Tète Rousse, pero el desnivel el día de la ascensión aumentará significativamente).
  La vía está catalogada como PD inf., así que desde un punto de vista técnico no es difícil, pero esto no significa que no exista riesgo, y de eso se trata, de valorar bien los riesgos y actuar con sentido común.
  La larga trepada por la arista de Goûter en la aproximación al Refugio no es complicada, pero no tengamos un resbalón tonto o nos caiga una piedra. Lo mismo ocurre con el tristemente famoso paso de "La Bolera", donde cada año se producen víctimas. Son apenas un par de minutos lo que nos costará cruzar el "Gran Coluoir", pero las piedras caen, y a gran velocidad, y lo cruzaremos dos veces (al subir y al bajar). La dificultad en esta arista dependerá también si la roca está limpia y seca o si por contra ha caído una nevada o se ha formado hielo.
  Y las condiciones climatológicas también hay que tenerlas muy en cuenta, y saber renunciar si se da el caso. En caso de ventisca, sin visibilidad o con fuertes nevadas intentar la ascensión es jugarse la vida. Y nada tiene que ver progresar por las Bosses con una buena huella que subir teniendo que abrirla a lo largo de esta larga y afilada arista.
  Y además de todos estos factores subjetivos tendremos que tener una buena forma física, haber aclimatado previamente en altura y atesorar experiencia en montaña invernal y técnicas de encordamiento. Y esto no solo nos atañe a nosotros, sino a todos nuestros compañeros de cordada. Si las dudas nos asaltan o no tenemos la suficiente experiencia lo más recomendable será contratar un guía titulado. De hecho una gran mayoría de personas así lo hacen.
  Con estas premisas, teniendo las cosas bien claras, sabiendo donde nos metemos y si tenemos la suerte de que la climatología nos acompaña, la experiencia de coronar la cumbre más alta de los Alpes con un limpio amanecer será algo difícil de olvidar.

Viernes, 7 de julio de 2017,

Día 1 - Subida al Refugio de Goûter
  Y por fin llegó el día. Con unas predicciones meteorológicas nada claras que nos han tenido en vilo toda la semana afrontamos la subida a Goûter con ciertas dudas.
  Con las pesadas mochilas nos subimos al Teleférico Bellevue, en la localidad de Les Houches, que nos elevará hasta el turístico Plateau de Bellevue (1.800 m.). Como en los días anteriores presentaremos la tarjeta “Mont Blanc Multipass” para utilizar los remontes.
  A cinco minutos del Teleférico hay una parada del Tren de Mont Blanc (Tramway du Mont Blanc), pero como vamos bien de tiempo y para evitar sorpresas por si fuese lleno de gente decidimos bajar hasta la parada anterior, en el Col de Voza (1.650 m.), donde llegamos caminando en quince minutos. Así nos aseguramos plaza.
  Tras un corto viaje el tren se detiene en la última parada, el Nid d'Aigle (2.372 m.) y allí comenzamos a caminar.
  El sendero está marcado y bien pisado ya que se trata de la ruta más transitada al Mont-Blanc. Ascendemos por laderas pedregosas durante un buen rato y cuando el terreno comienza a tornarse más escarpado desembocamos en la planicie de Tête Rousse donde se emplaza el refugio del mismo nombre (cota 3.167 m.). En el rellano hay algunas tiendas de campaña (la acampada está regulada y debe solicitarse permiso previamente).
  Atravesamos en dirección Este la planicie, nevada y encharcada, y enlazamos nuevamente con un sendero de piedra menuda que se dirige hacia el Espolón de Gôuter o Arista Payot. Se trata de una subida de más de 500 metros equipada en algunos puntos con sirgas que no es difícil pero si PELIGROSA, sobre todo por la posible caída de piedras o por un despiste. Es una ruta con mucho trasiego de gente y ello aumenta el riesgo de las piedras. La presencia de nieve o hielo también puede hacer más compleja o arriesgada esta subida.
  Nos colocamos los cascos y nos dirigimos al comienzo de la arista, pero antes de comenzar la trepada habrá que atravesar la llamada Bolera (cota 3.320 m.), un sendero horizontal de escasos 100 metros que cruza el "Grand Couloir", donde son frecuentes los desprendimientos de piedras (no subestimar este paso pues todos los años hay víctimas en este punto).
  Cruzamos la bolera de uno en uno, en silencio y muy atentos a la posible caída de rocas. Mientras esperábamos vimos caer algunas piedras de mediano tamaño, veloces como proyectiles.
  Tras cruzar con la sensación de estar jugando a la ruleta rusa comenzamos la ascensión por la arista, que está equipada en muchos puntos con sirgas (cuidado con los cables deshilachados porque podemos hacernos cortes en las manos). Nos lo tomaremos con calma, atentos a la gente que baja y también con cuidado de no tirar piedras a los de abajo.
  Tras la larga trepada llegaremos finalmente a la parte superior, donde se emplaza el Viejo Refugio (cota 3.800 m.) A la derecha y a corta distancia se ubica el nuevo Refugio du Goûter (3.817 m.), asomado sobre el abismo de l'Aiguille du Goûter. Tiene forma redondeada y un diseño futurista.
  Nos calzamos los crampones y subimos un pequeño tramo de arista para luego hacer un flanqueo por el camino balizado que lleva hasta el Refugio, donde cenaremos y pasaremos la noche.

Sábado, 8 de julio de 2017,
Día 2 - Ascensión Mont Blanc y Dôme du Gôuter y descenso al coche
  Nos despertamos a las 2 de la mañana (es la hora obligada si quieres desayunar pues el comedor cierra a las 3). Nos hacemos el remolón un rato y bajamos los últimos para evitar las aglomeraciones (todo el mundo parece tener mucha prisa). De hecho antes de las 2 ya veíamos por la ventana cordadas camino de la cumbre.
  Comemos todo lo que "podemos" hasta que retiran el "buffet libre". Bajamos a las taquillas y con tranquilidad nos abrigamos bien, nos calzamos los crampones y nos encordamos. Prácticamente somos los últimos en salir.
  Miro el reloj, son las 3:45 cuando comenzamos a caminar. Hay luna llena, buena visibilidad y hace menos frío del que me esperaba. Por delante se ve una larga hilera de frontales que balizan el camino que vamos a seguir.
  Caminamos a buen ritmo, notamos la buena aclimatación y la actividad de los días previos. Vamos adelantando a cordadas, limitándonos a subir por la huella que asciende por amplias rampas. Llegamos a un rellano llamado Col du Dôme y luego superamos otra rampa que nos deja junto al Refugio Vallot (4.362 m.)
  Los cuatro tenemos buenas sensaciones, quizás un poco de frío en los pies, y decidimos continuar sin parar. Seguimos adelantando cordadas mientras el terreno se va empinando y el viento aumenta en intensidad.
  Ya está amaneciendo y el sol colorea la arista con tintes rosados. Las luces de Chamonix brillan en la profundidad del Valle y una amalgama de montañas y agujas de granito se recortan por el Este. Es todo un espectáculo, son momentos difíciles de describir.
  Las rachas de viento zarandean la cuerda y las cintas de la mochila. En ocasiones tenemos que parar y agacharnos un poco esperando que amaine. Caminamos por la arista aunque a veces la huella flanquea por un lado evitando cornisas.
  Pasamos un sencillo escalón donde se ha abierto una grieta. Han colocado una cuerda fija que facilita la subida.
  Ya estamos muy altos, recorriendo la Arista de Les Bosses, el "camino de las jorobas". Realizamos un par de sube-bajas mientras nos metemos en la nube, la dichosa nube lenticular que tantas veces cubre la cima.
  Con poca visibilidad llegamos a la última rampa, la arista se va ensanchando y casi sin darnos cuenta ya estamos en la cima del Mont Blanc (4.810 m.) Miró el reloj, son las 6:42, nos ha costado tres horas y se me ha hecho incluso corto.
  Alegría, fotos, Yaiza muy emocionada. Estaremos 20 minutos, en algunos momentos solos. Pero la nube está bien amarrada en la cima, y el viento tampoco cesa, así que emprendemos el descenso que será un constante cruzarse con otras cordadas.
  Llegamos de nuevo al Refugio Vallot y esta vez paramos allí casi media hora y aprovechamos para sacar los termos y beber un poco de té. Lo curioso es que no estamos cansados, debe ser la euforia de la cima.
  Desde el Refugio Vallot bajamos hacia el Col du Dôme y nos desviamos brevemente hacia la izquierda (Oeste) para ascender a la aplanada cima de la Dôme du Goûter (4.306 m.), un cuatromil con una cima tan amplia que parece una meseta.
  Desde la Dôme descendemos por la vertiente norte para enlazar con la huella de subida que nos lleva de regreso al Refugio de Goûter. Allí recogemos algunas cosas, descansamos un rato y después reanudamos la marcha para desandar el camino de ayer: destrepar la arista de Goûter, cruzar La Bolera, atravesar la explanada de Tête Rousse y bajar por el sendero pedregoso que nos llevará de vuelta a Nid d'Aigle, donde nos espera el tren de vuelta.


Nid d'Aigle, última parada del Tren de Mont Blanc


Un rebeco (chamois, como dicen en los Alpes franceses)


El rebeco les marca el camino a Daniel y Yaiza


Ya hemos ganado bastante altura.  l'Aiguille du Midi asoma por el Este


Se ve claramente la senda por donde estamos subiendo proveniente de la pedrera a la izquierda de la foto. En segundo plano se ve la franja herbosa donde se ubica el Col de Voza, donde hemos cogido el tren del Mont Blanc hace un par de horas


Llegamos a la planicie de Tète Rousse


Refugio de Tète Rousse


Tras cruzar el rellano nevado subimos hacia la temible "Bolera". Justo encima de Yaiza se llega a ver un montañero cruzando la Bolera y arriba del todo asoma el Refugio de Goûter


Daniel cruzando la Bolera


En la "sala de espera", caras de inquietud


Rafa en medio de la Bolera, y detrás ya está preparado otro grupo para cruzar


Ahora nos esperan más de 500 metros de ascenso por la arista de Goûter


Se combinan tramos equipados con sirgas con algunos rellanitos. Se trata de ascender sin prisas y con mucho cuidado de no tirar piedras (y vigilar las que nos puedan tirar)


Rafa en la parte final. El rellano nevado de Tête Rousse ya queda muy abajo


Por fin hemos llegado al Refugio Viejo de Goûter, que está muy cerca del Refugio nuevo


Rafa y Yaiza terminan de ponerse los crampones


Un corto tramo de arista nos lleva al nuevo Refugio de Goûter, que se ve a la derecha


Bonito caos de seracs por la vertiente de Taconnaz


Llegando al Refugio de Goûter


Últimos metros


El moderno Refugio de Goûter


Por la ventana vemos el Refugio Viejo y como siguen llegando montañeros hasta bien entrada la tarde


A dormir!, que a las dos tocan diana


Desayunando a las tres de la mañana. Terminaremos los últimos. Mientras haya comida seguiremos comiendo como "boas"


Y salimos del Refugio para seguir la larga fila de frontales en la madrugada


El Refugio Vallot. Nos encontramos bien y ni siquiera paramos a descansar


Hemos adelantado a varias cordadas y seguimos con buen ritmo


Comienza a amanecer 


Primeras luces en la arista. El viento arrecia


Rafa, mi compañero de cordada


En la arista hay alguna pequeña grieta


Daniel y Yaiza contemplan el amanecer por el Este


La arista de Les Bosses tiene algunos sube-bajas


Llegando a cima la visibilidad es mala, estamos metidos en la típica nube lenticular


Cima del Mont Blanc!!




Aquí con la intrépida Yaiza, que se emocionó mucho


Volvemos, metidos en la nube


De bajada nos desviamos ligeramente para tachar otro cuatromil, la Dôme de Goûter 4.306 m.


La alegría de Yaiza


La bajada nos la tomamos con calma, disfrutando del entorno


Llegando de nuevo al Refugio


En el Refugio recogemos algunas cosas, descansamos un poco y seguimos, nos queda la larga bajada por la arista y cruzar de regreso la Bolera.


El trasiego de helicópteros en los Alpes es constante


Mapa con el recorrido en color naranja



Leer más...