“Casi-ascensión” a la Llena del Bozo por el Valle de Aísa.
8 de diciembre de 2011,
Hoy nos hemos quedado a 50 metros de alcanzar la cumbre de la Llena del Bozo aunque hemos disfrutado de un bonito día soleado con nieve en las zonas altas, buena compañía y preciosas vistas desde el collado de Napazal.
Nos juntamos un respetable grupo de 11 personas, con los ya habituales integrantes de "Rutas Mur". Somos casi un Pseudo-Club de Montaña.
Subimos por la pista asfaltada, de unos 9 kilómetros, que desde las proximidades del pueblo de Aísa nos acerca hacia el refugio de Saleras. Al final de la pista nos encontramos una valla y un pequeño parking donde dejar el coche (1.498 m.).
Sobre las 10 de la mañana emprendemos la subida por la ruta normal del Aspe. Sobre la cota 1.848 m. llegamos a un abrevadero, muy próximo a la entrada del “embudo” por donde se suele ascender al Aspe. Nosotros abandonamos esa ruta y nos dirigimos hacia nuestra izquierda, rodeando por el suroeste el Pico Llena de la Garganta, en dirección al Paso de Napazal.
Al avanzar bajo las paredes de la cara oeste del Pico Llena de la Garganta comienza a aparecer la nieve. Transitamos por una ladera con rocas sueltas y manchas de nieve, algo incomoda para andar.
Pronto llegamos al comienzo de una empinada pala de nieve que hay que superar antes de llegar al Paso o Collado de Napazal. La capa de nieve es más constante y el espesor aumenta por lo que nos calzamos los crampones.
Ascendemos la empinada pala y luego la pendiente cede. Avanzamos hacia el collado que forman las cimas de los Picos Llena de la Garganta, a nuestra derecha, y Llena del Bozo, a nuestra izquierda.
Nos asomamos al Paso de Napazal (2.320 m.). El día es claro y limpio y las vistas hacia Candanchú-Astún y la frontera francesa son fenomenales, destacando al norte la silueta del Midi.
Paramos un rato a hacer fotos y reagruparnos y continuamos la ascensión por la empinada pendiente en dirección a la cima de la Llena del Bozo. El sol lleva un rato reblandeciendo la nieve y se camina bien, sin dificultad.
Alcanzamos la cota 2.500 metros. Estamos a escasos 50 metros de la cima pero hay que superar un corto tramo mixto de nieve helada y roca, que cuando hay abundante nieve no plantea ningún problema, pero hoy no se da el caso. Son apenas un par de escalones que podrían ascenderse sin gran dificultad pero el destrepe seguro que planteará más problemas. Daniel lleva incluso una cuerda por si hay que asegurar a alguien.
Valoramos la situación: Son ya casi las 2 de la tarde, el día es corto y somos un grupo numeroso, lo cual hará nuestro avance lento. No merece la pena, la montaña seguirá ahí, como dice Juan, y ya tenemos excusa para volver. Así que decidimos finalizar la ascensión en este punto y bajamos a comer tranquilamente en unas rocas, disfrutando del sol y la nieve.
Después de comer regresamos por el mismo camino, a ritmo muy tranquilo, y llegamos a los coches cuando el sol ya se está poniendo. Paramos en Jaca a tomar un café y nos despedimos hasta la próxima.
En fila, pronto nos dará el sol
Bordeamos la Llena de la Garganta por el suroeste
Parada para poner crampones
Subiendo la pala rumbo al Paso de Napazal
Daniel y sus aguerridas "secretarias"
Anayet y Daniel
Daniel, Arancha y Bea
Cerca del Paso de Napazal
Carlos en el Paso de Napazal
Disfrutando de las vistas hacia el norte
Continuamos subiendo
La cima ya se ve cercana
Grandes vistas
Llena de la Garganta y Aspe a nuestra espalda
Media vuelta. Nos vamos a comer
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