LISTADO DE PICOS

jueves, 8 de agosto de 2013

Picos de Ferreras y de Mallarruego


Las siemprevivas crecen en los recovecos de estas crestas azotadas por el viento

 Ascensión desde el Ibón de Catieras encandenando las siguientes cimas:

  • Pico Ferreras (2.643 m.). 
  • Peña de Ferreras (2.614 m.)
  • Mallarruego Central (2.686 m.)
  • Mallarruego Sur (2.684 m.)
  • Mallarruego Norte (2.704 m.) o Pico Ordiso (*)
(*) El Mallarruego Norte también es conocido en la zona como Pico Ordiso. No obstante, otro pico de menor altitud ubicado más al Este también figura en los mapas como Pico Ordiso o Peña Ordiso (pinchar aquí para ver ascensión a ese pico)
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4 de agosto de 2013,

   Siempre me había llamado la atención la silueta de los picos que por el Este se ven desde la parte alta del pueblo de Panticosa, más allá del Pico Escuellas. En alguna ocasión ya había caminado por los ibones de Catieras y Mallarruego, al pie de los mismos, y me había dado la impresión de que no parecían complicados de ascender.

   El recorrido es duro por el desnivel y la distancia. Le planteo a Iñaki la posibilidad de encadenar las principales cimas y acepta encantado. No encontré apenas información del recorrido íntegro de todas las cimas pero la conclusión que saqué es que la ascensión más sencilla de  todos los picos suele llevarse a cabo por su vertiente norte. Por este motivo nos planteamos recorrer el cordal de norte a sur.

  La toponimia y altitud de los picos varía de unos mapas a otros y parece haber cierta confusión con los nombres. Nosotros ascendimos a todas las cumbres principales y obviamos algunas elevaciones menores.

  El cordal formado por estas cimas constituye una divisoria de aguas. Por el Oeste, a través del barranco de Laulot, alimentan al río Bolática, y por ende al río Gállego. Por el Este en cambio, el barranco de Ferreras vierte sus aguas al Ordiso, tributario del río Ara.

  Comenzamos a caminar un poco después de las siete de la mañana. Desde el aparcamiento de la Estación de Esquí de Panticosa (1.175 m.) subimos por el sendero PR que sube hacia la Ripera por detrás del Edificio del Telecabina.

  La senda asciende por el bosque, junto al barranco del Bolática,  hasta salir a una zona de pastos. Después continuaremos un buen rato caminando hasta un puente peatonal (cota 1.494 m.) que nos permite cruzar el río Bolática, muy cerca del Refugio de la Ripera.

  Salimos entonces a la pista de la Ripera y retrocedemos unos 200 metros para desviarnos enseguida por la senda que sube hacia el Cuello de Yenefrito (1.780 m.). Durante el trayecto veremos a nuestra izquierda el curioso “Dedo de Yenefrito”, un puntiagudo espolón rocoso que cuelga a escasos metros del sendero.

   Desde aquí continuaremos llaneando por la herbosa senda que transita por los pastos de la Mallata de Yenefrito, bordeando el Pico Escuellas por el norte hasta alcanzar un antiguo Refugio de ICONA (1.838 m.).

  La senda continúa hacia el Este, cruzaremos el barranco de Laulot y comenzaremos a ganar altura por laderas de hierba donde pastan algunas vacas.

  En la parte alta de las lomas seguiremos una senda que se desvía ligeramente a la izquierda para ganar un colladito (2.195 m.) que nos permite pasar a la vertiente del barranco de Catieras. Un breve flanqueo nos llevará a la amplia cubeta donde se aloja el precioso Ibón de Catieras (2.225 m.).

  Hacemos un pequeño descanso junto al ibón. Frente a nosotros vemos la imponente silueta del Pico Ferreras, que domina la cuenca del Ibón por el Este.

   Continuaremos caminado en dirección noreste, siguiendo una desdibujada senda, para ganar el Collado de Espelunz o de Catieras (2.443 m.).  Por el otro lado nos recibe la impresionante estampa del Macizo de Vignemale, que nos acompañará durante gran parte del recorrido.

   Giramos ahora hacia el sur y bordeamos una primera e irrelevante cota por el Este. Vemos ya la oscura y pedregosa ladera del Pico Ferreras por donde subiremos. La piedra suelta y algo descompuesta hace trabajoso el avance. Nos acercamos a la cresta y apoyando ocasionalmente las manos alcanzamos sin dificultades la cima del Pico Ferreras (2.643 m.).  

  Estamos un rato en la cima contemplando las vistas en todas las direcciones: Los Picos Catieras y Baldairán, El Macizo de Argualas, El Macizo de Vignemale, El Macizo de Monte Perdido, La Sierra de Tendeñera, la Sierra de la Partacua…

   Continuamos nuestro periplo. Por el sur el descenso se antoja vertical, peligroso y difícil. Existe una horcada y unos destrepes que parecen muy complicados. Así pues, en lugar de descender por ahí, decidimos retroceder y bordear el Pico por el Este. Así lo hacemos, bajamos una pedrera y comenzamos a bordear el pico por su base.

  Tendremos que cruzar una larga y penosa canchalera antes de alcanzar la fácil loma que nos separa de la Peña de Ferreras (2.614 m.).

  Tras coronar la cumbre  deberemos descender por la parte más delicada de todo el recorrido. Destreparemos desde la cima directamente hacia el sur, en busca de un collado que se encuentra unos 100 metros más abajo. Con mucho cuidado, asegurando cada paso y ayudándonos de las manos iremos perdiendo altitud por una serie de terracillas herbosas y rocosas. Encontraremos algunos pasos de II, no son difíciles, pero una caída tendría fatales consecuencias.

  Tras alcanzar el collado continuaremos caminando hacia el sur. Dejaremos a nuestra derecha un par de cimas secundarias y pasaremos por el Cuello de Ferreras. Desde aquí se podría descender fácil y rápidamente hasta el Ibón de Mallarruego. De hecho, más tarde regresaremos por aquí.

  Frente a nosotros vemos ahora dos cimas destacadas separadas por un marcado y pedregoso collado. La de la derecha parece fácil y es la primera que ascenderemos. La cima de la izquierda en cambio muestra una intimidatoria pared que se desploma sobre el collado.

   Alcanzado el collado giramos a la derecha para ganar fácilmente la cima del Mallarruego Central (2.686 m.). Vemos otra cima más al sur, así que recorremos la sencilla cresta y la coronamos también. Esta cima entendemos que es el Mallarruego Sur (2.684 m.). Todavía más al sur existe otra cima bastante más baja que se llama Chornaleras. Un montón de cabras descansan en lo alto. Vemos también el Puerto de Ordiso, que permitiría descender por el valle homónimo hacia la cuenca del Ara.
 
   Contemplamos al noroeste el Ibón de Mallarruego. Una enorme pedriza muy oscura se precipita desde la cima del Mallarruego hasta los prados que rodean al Ibón. Por el Este vemos los más pequeños Ibones de Ordiso que muestran un color parduzco.

  No dejamos de observar la cima que parece más inaccesible de todas, y la más alta, es el Mallarruego Norte. Le pregunto a Iñaki si la subimos. No tiene que pensarlo mucho, aunque ya llevamos un buen desnivel acumulado decidimos ir a por ella.

  Para ello regresamos al collado y bordeamos los cortados por el Norte. Encontramos algunos hitos que nos guían por un caos de rocas que parecen haberse desprendido de la alargada cima del Mallarruego creando unas brechas en la arista cimera.

  Iremos bordeando por el norte mientras ganamos altitud hasta encaramarnos a la cresta. Una vez allí giraremos a la derecha para recorrer toda la arista. Pasamos en primer lugar por la cima principal del Mallarruego Norte (2.704 m.). Como más adelante vemos también unos hitos de piedras decidimos continuar.  Transponemos una brecha y coronamos la cima secundaria también, que claramente es más baja que la anterior.

  Tras las fotos pertinentes y la satisfacción de haber completado todas las cimas emprendemos el regreso. Descenderemos del Mallarruego Norte sobre nuestros pasos pero en la parte baja nos desviaremos para encaminarnos hacia el Collado de Ferreras.

   Desde allí bajaremos hacia el Ibón de Mallarruego. El camino es evidente pero encontraremos  algunos hitos que hacia el noroeste nos guiarán por prados y suaves ondulaciones en sentido descendente hasta enlazar con la senda por donde subíamos esta mañana, cerca del desvío al collado del Ibón de Catieras.

  Regresaremos entonces por la conocida senda haciendo a medio camino una parada en unas pozas del barranco Laulot donde nos refrescaremos los pies mientras comemos. Un par de cervezas frescas en Panticosa pondrán la guinda final a este magnífico día de montaña.

  • Desnivel + acumulado: 1.950 m
  • Horario total: 9,5 h. 
  • Distancia recorrida: 26,6 km.



Cuello de Yenefrito. El "Dedo" permanece en sombra levitando sobre la senda que acabamos de recorrer


Ganamos altitud y el "Dedo" nos muestra de donde le viene el apodo. Panticosa a lo lejos


Por el Sur ya nos saluda el Pico Tendeñera


Vistas desde el collado que nos pasa a la vertiente de Catieras


A pesar del contraluz apreciamos algunas de las cimas que ascenderemos hoy. La perspectiva engaña, el más alto es el Mallarruego Norte


Iñaki otea el Valle de Tena y la Partacua


Dejamos el ibón de Catieras atrás


Desde el Collado de Espelunz vemos la "pedrera" que nos separa de la cima del Pico Ferreras


Llegando a la cima del Pico Ferreras


Últimos metros por la cresta para Iñaki


Hacia el Sur vemos las cumbres que recorreremos, entre otras


Mirando hacia el Oeste desde el Pico Ferreras


El Vignemale es el centro de las miradas


Bordeamos el Pico Ferreras por el Este y nos acercamos a su hermana menor, la Peña Ferreras


El Pico Ferreras muestra su cara más intimidante desde la Peña Ferreras. Hemos hecho bien en dar un rodeo, bajar por la vertiente sur se antoja difícil y peligroso


Desde la Peña nos asomamos al Collado Sur. Por ahí descenderemos con mucho cuidado. La bajada no es complicada pero es EXPUESTA


Tras superar el pedregoso collado dejamos atrás el Mallarruego Norte, pero solo de momento


El Pico Escuellas parece pequeño visto desde el Mallarruego Central


La Sierra de Tendeñera es fotogénica, sin duda


Recorriendo la cresta del Mallarruego Norte. Ibón de Mallarruego al fondo


Mallarruego Norte. La verdadera cima la hemos dejado atrás, se aprecia el hito cimero al fondo


Volvemos hacia la cima principal para descender sobre nuestros pasos


Iñaki observa el espectáculo de roca y cumbres. Magnífico a la par que desgarrador


Volvemos hacia Yenefrito


Track del recorrido


Zoom de la parte del Track correspondiente a las cumbres ascendidas




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miércoles, 7 de agosto de 2013

Monte Sarasé (2.179 m.) y Puyas Lanas (2.099 m.), circular


Circular desde Biescas. Ascenso por Fuente Chaimona y descenso por Ermita San Bartolomé-Gavín 

La cima del Sarasé es un gran mirador de la vertiente sur de la Sierra de Tendeñera


3 de agosto de 2013,

   El Monte Sarasé  también se conoce como “Punta Cochata”, pero no debe confundirse con otra Cochata que comparte nombre en el mismo Valle de Tena, cerca de Escarrilla

   El sábado, sobre las 7:30 de la mañana, aparco en el cruce  de la salida de Biescas con la Carretera de Gavín (cota 900 m.).

   Caminaré carretera arriba unos 200 m. hasta cruzar el puente que salva el barranco “Arratiecho”. Allí veremos a mano izquierda un poste que indica: "Casita de las Brujas 50 min" (Desv.1 en el track).

   El sendero asciende por el pinar mediante largas y suaves lazadas. Sobre la cota 1.100 m. pasaremos por un desvío señalizado que indica “Casita de las Brujas 0,4 km.” (Desv.2 en el track). Obviamos el desvío y continuamos de frente siguiendo las indicaciones de “Gavín”.

  Enseguida saldremos a un cruce con la pista forestal que sube desde Gavín  (Desv.3 en el track). Si todo va bien volveré por aquí dentro de unas horas. Ahora seguiré por la izquierda, ascendiendo por la pista durante un buen rato en dirección "Biescas por Fuente Chaimona".

   En la cota 1.230 m. llegaremos a lo alto de una alargada loma donde veremos otro poste con el texto “Fuente Chaimona-Punta Cochata” (Desv.4 en el track). Continuaremos caminando hacia la derecha. La pista rodada finaliza aquí y da paso a un sendero bien marcado que hace un largo rodeo para ganar la cabecera del barranco Arratiecho.

   Caminando por el pinar pasaremos pronto por la “Fuente Chaimona” donde apenas mana un hilillo de agua.  La senda cambiará pronto a la vertiente del “Barranco de Iguarra”, llegando incluso a perder algo de altura durante un trecho. Alcanzaremos de nuevo un cruce. Un poste indica “Biescas” hacia la izquierda (Desv.5 en el track). Obviamos esa dirección y en su lugar giramos a la derecha y comenzamos a subir por un largo cordal llamado “Cerro de Iguarra”.

   La senda sube sin descanso, afortunadamente se encuentra limpia de vegetación. Nos lo tomaremos con calma pues todavía tendremos que superar más de 800 metros de desnivel antes de coronar la cima del Sarasé.

   De vez en cuando conviene hacer un alto y volver la vista atrás para disfrutar de las estupendas vistas que ofrece la Sierra de la Partacua al otro lado de Río Gállego.  Se aprecian muy nítidas las últimas ondulaciones orientales de la Sierra, desde la altiva y lejana Peña Telera, pasando por la Corona del Mallo, Punta Cochaldo y las  Forquetas, surcadas por barrancos que marcan su relieve con profundas cicatrices.

   Cerca de la cabecera del “Barranco de Iguarra” saldremos del bosque y caminaremos un rato por un amplio lomo herboso repleto de erizones, que en esta época se adornan con vistosas flores amarillas.

   Continuaremos ganado altura en dirección norte. Pronto entraremos otra vez en el pinar y transitaremos junto a la irrelevante cima de “Punta Puñero" (2.007 m.). Por la derecha de vez en cuando sobresale la esbelta cima del Sarasé, que todavía se ve lejana.

   El sendero nos conducirá hacia la derecha para recorrer el último tramo de cordal que nos separa de nuestro objetivo. Caminando siempre entre pinos saldremos por fin a terreno abierto a los pies de la loma final del Sarasé. Ya solo nos faltará ascender algo más de cien metros para alcanzar la cumbre, que ganaremos haciendo lazadas pues la pendiente final es acentuada.

  Estaré veinte minutos en la cima contemplando las amplias vistas. Esta elevación constituye un gran mirador de la vertiente sur de la Sierra de Tendeñera, que se alza como una formidable barrera justo al norte. Por el sur en cambio las vistas se pierden muy lejos en el horizonte. En la cercanía contemplaremos el Sobremonte y el Sobrepuerto, con la llanura de la Tierra de Biescas separando ambos territorios. Más allá los relieves parecen difuminarse entre la calima.

  Para realizar una ruta circular decido descender por el sur hacia la Ermita de San Bartolomé y Gavín. Para ello abandono la cima en dirección sureste para coronar en pocos minutos la cercana cima de Puyas Lanas (2.099m.).  Desde aquí me espera la parte más “aventurera” y menos clara de la excursión pues tendré que perder 360 metros de desnivel bajando bosque a través en busca de una senda.

   Primero perderé altura por la herbosa loma sur del “Puyas Lanas”. Algunos arbustos rastreros entorpecen el descenso y me obligan a hacer zig-zags. Tras alcanzar un rellano lo cruzaré y me internaré en un espeso pinar. Ahora caminaré despacio atento al GPS para no desviarme mucho del track que llevo cargado.

   El bosque no presenta grandes obstáculos durante el descenso, simplemente algunas ramas rotas o pinos secos que han caído. Caminando con calma y buscando los mejores pasos se desciende sin problemas. En algunos tramos la pendiente aumenta pero no llega a ser inquietante en ningún momento.

   Durante el descenso me cruzo con otra  senda en buen estado que no se adonde lleva. No aparece en el mapa ni en el GPS.  Estoy tentado de seguirla pero prefiero no aventurarme y continúo descendiendo por el bosque siguiendo mi plan inicial.

  Finalmente, como estaba previsto, alcanzo los trazos de un sendero donde unas vacas están pastando. Al principio no está muy bien marcada pero conforme avanzo se hace más evidente.

  Caminaré por zona de pastos. El sendero llega a un abrevadero y da paso a una pista de uso ganadero que seguiré durante un rato. En el punto marcado como Desv.6 en el track (cota 1.543 m.) abandonaré la pista y una vez más me desviaré por otra senda. De esta forma me ahorraré un buen trecho de caminata por la pista que transita algo más abajo, sobre el barranco del Infierno.

   El sendero está en buen estado y pronto se interna en el umbrío bosque de pinos por donde desciende rápidamente. Se agradece la sombra de los árboles.

  Finalmente, sobre la cota 1.100 m. el sendero desemboca en la pista asfaltada a escasos metros de la “Ermita de San Bartolomé”.

   Retrocedo unos metros por el asfalto y enseguida me desvío por otro sendero señalizado como “Gavín”. Una pasarela de madera permite cruzar un pequeño barranco. El camino llanea un rato pero más tarde comienza a ganar altura. Con el agobiante calor y los kilómetros acumulados ya se me hace pesado subir.

   El sendero pasa por encima del túnel de Gavín y serpentea por la ladera. A nuestra izquierda, unos 100 metros más abajo, podemos ver la carretera. Entraremos una vez más en el cobijo del bosque, por donde llanearemos un buen rato, primero dando un rodeo para bordear un barranco y después en dirección directa a Gavín, cuyo caserío pronto se hará visible abajo a nuestra izquierda.

   Obviamos los desvíos que bajan al pueblo y llegamos a un cruce de pistas. Veremos precisamente la pista que sube hacia Fuente Chaimona, por donde caminaba hace unas horas esta mañana.

   Para evitar una larga lazada de la pista subo por un sendero (Desv.7 en el track) que más arriba me devolverá a la pista muy cerca del desvío de la “Casita de las Brujas” por donde he subido esta mañana.

   A partir de aquí ya solo tendré que descender por el pinar, por la misma senda que esta mañana, para regresar a Biescas. 

  • Desnivel + acumulado: 1.457 m
  • Horario total: 5,5 h. 
  • Distancia recorrida: 23,3 km.


Curiosa perspectiva de la Sierra de la Partacua con Peña Telera, Corona del Mallo, Cochaldo y las Forquetas, su últimas cimas orientales


Erizones en flor en los prados altos


Las cimas todavía se ven lejanas, aun queda una buena caminata


Cordal antes de alcanzar la base de la loma final del Sarasé


Vistas hacia Cuello Loba con Peña Sabocos destacando al fondo


Cima del Sarasé, repleta de boñigas de vaca


Ermita de San Bartolomé


Track del recorrido





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lunes, 5 de agosto de 2013

Escocia: Isla Lismore y Castillo Coeffin , circular


Caminar por la Isla Lismore puede ser un antídoto del stress y las prisas


24 de junio de 2013,

      Tras visitar el Castillo Stalker nos acercamos con el coche hasta el cercano Port Appin, de donde parte un pequeño Ferry con espacio para unas 15 o 20 personas que en cuestión de diez minutos permite cruzar a la pequeña y alargada isla de Lismore, un remanso de paz donde las ovejas campan a sus anchas.

   Enclavada en el centro de Loch Linnhe, muy cerca de la Isla de Mull, ofrece variadas vistas de las cercanas costas. Nos espera una relajante excursión realizando una circular bordeando el extremo norte de la isla.

   Durante el trayecto haremos dos breves paradas para visitar las ruinas del Castillo Coeffin y los restos de un antiguo asentamiento de la Edad de Hierro.

   El recorrido no es un sendero al uso, con lo cual llevar el track cargado en un GPS nos facilitará enormemente las cosas. Aunque perderse, lo que se dice perderse, sería harto complicado teniendo en cuenta que la isla es pequeña, de suaves relieves y exenta de grandes masas de vegetación. Poco tendríamos que caminar para toparnos en algún momento con la carretera que surca la isla de norte a sur.

    Algunos tramos se realizan por pastos,  en compañía de asustadizas ovejas y sin senda alguna. Otras veces caminaremos por pistas o caminos que a veces no están del todo claros. Por último, debido a la gran cantidad de ganado existente, encontraremos numerosas vallas que tendremos que salvar. Casi siempre encontraremos pasos habilitados para los caminantes que permiten sortear las vallas sin ninguna dificultad pero también encontramos algunos cercados que parecían de reciente construcción y que no tenían puertas ni pasos. En esa ocasión tuvimos que saltar a la vieja usanza, “con un pie a cada lado sin pincharse en la panza”.

   En la isla viven menos de doscientas personas. Durante todo el día solamente nos cruzamos con un par de personas.

   Según lo comentado anteriormente es difícil describir el trazado. Simplemente indicaré que nada más desembarcar del ferry comenzamos a bordear la isla por el lado Oeste, por terreno de pastos y atentos al GPS para no alejarnos mucho del track que llevaba grabado.

   Posteriormente pasamos junto a una agrupación de casas tradicionales (Port Ramsay). Más tarde enlazamos con una pista que descendía hasta la costa y que nos permitió visitar las ruinas del Castillo Coeffin, el cual ofrece una fantasmagórica silueta, con sus muros medio derruidos y cubiertos de vegetación.

  Por último, tras cruzar la isla y caminar ya por la costa oriental llegamos a las ruinas prehistóricas del “Tirfuir Broch”, una curiosa construcción defensiva en forma circular con gruesos muros cuya antigüedad supera los 2.000 años.  Está emplazada sobre una pequeña y estratégica colina.

   Tras descansar y comer un poco de fruta en lo alto de la loma regresamos al punto de partida caminando relajadamente varios kilómetros por la estrecha carretera  que recorre la isla de punta a punta. Placentera y sosegada, definiría la jornada de hoy.

  • Desnivel + acumulado: 269 m
  • Horario total: 4 h. 
  • Distancia recorrida: 15,9 km.  
  • Zona: Fort William, Oban



El Ferry nos ha dejado en el embarcadero y regresa a Port Appin


Soledad y tranquilidad, mucha tranquilidad. La tónica del día


El "Salto de Vallas" es el deporte popular de la isla


Las vistas de las costas cercanas son variadas en todo momento


Algunos veleros amarrados cerca de una cala


El Castillo de Coeffin invadido por la vegetación, ya solo recibe las visitas de las ovejas


Deambulando por las ruinas. A falta de montañas, subo castillos


Pastos, tapiales, el mar, el verde...da gusto pasear por aquí


El tramo final lo haremos caminando por esta "concurrida" carretera


Llegando al embarcadero


Track del recorrido en Google



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jueves, 1 de agosto de 2013

Lac d’Isabe


Todavía en fase de deshielo, el Lac d'Isabe presenta un formidable aspecto 

28 de julio de 2013,

   No tenía el placer de conocer este lago al otro lado de la frontera, pero su descubrimiento ha sido una sorpresa.

   Quizás el tardío deshielo y las cascadas que se precipitaban por las escarpadas paredes que encierran la cubeta le daban un aspecto primigenio, o las lenguas de nieve  parcialmente sumergidas en las cristalinas aguas potenciaban el hipnótico color turquesa de sus orillas, o simplemente eran las nubes que no acababan de levantar y flotaban por doquier creando un halo misterioso. El caso es que al doblar el último recodo y encontrar de sopetón este rincón de postal nos ha dejado un grato recuerdo, más aun por ser inesperado.

   Esa mañana cruzábamos temprano el Portalet y bajábamos por el Valle d’Ossau envueltos en una densa niebla. Atravesamos Gabas, pueblo afamado por sus quesos, y continuamos unos cinco kilómetros carretera abajo.

   Vamos atentos para coger un desvío a mano izquierda que indica “Pont de Bitet”. Una pista en regular estado asciende casi un par de kilómetros por el bosque hasta el mencionado puente. A partir de allí la circulación con vehículos está prohibida. Hay anchura para aparcar varios coches (cota 950 m.).

  Junto al aparcamiento, sin cruzar el puente, subimos caminando por una pista que se interna en el hayedo.  A nuestra derecha oiremos las aguas que bajan alegres por las “Gorges de Bitet” formando tumultuosas cascadas. Al otro lado del río el coche de un pastor sube renqueante por la pista por donde luego regresaremos.

   En menos de quince minutos nos topamos con una gruesa tubería verde (1.045 m.). Aquí la senda se vuelve confusa pues el tramo más marcado cruza bajo el conducto y se aleja en la dirección opuesta. Nosotros tenemos que proseguir siempre por las cercanías del barranco de Bitet, por su margen orográfica derecha.

   La vegetación ha invadido parte del sendero. Seguimos rastros difusos. Algún árbol caído nos hace dudar de si el sendero estará practicable. Justo entonces alcanzamos un amplio barranco barrido por restos de aludes, lo que denota la crudeza de este último invierno. Todavía se conserva un puente de nieve donde asoma un amasijo de ramas y troncos retorcidos.

   Cruzamos el barranco. Por el otro lado la senda parece por fin mejorar aunque por contra encontraremos el bosque literalmente inundado. Numerosos arroyos y escorrentías bajan culebreando entre las hayas y cortando el sendero. Tendremos que ir buscando los mejores pasos para no terminar con los pies calados. Es incomodo caminar así pero el bosque presenta un atractivo aspecto salvaje.

  Los hitos nos acercan a un punto donde podemos cruzar el barranco de Bitet para enlazar con la pista rodada. Hemos avanzado despacio pero no nos arrepentimos en absoluto de haber escogido la entretenida senda. Enseguida alcanzamos un ensanche donde la pista finaliza. El pastor ha aparcado bajo una frondosa haya. Aquí tendremos que volver a cruzar el río, al lado de una pequeña presa que veremos a mano derecha

   La senda se interna de nuevo en el hayedo y comienza a ganar altura sin permitirnos descansos. Tras un buen rato caminando comenzamos a escuchar el rumor de la “Cascada de Isabe”. Pronto la vislumbraremos entre los árboles unos 200 metros a nuestra derecha.

  Un gran caudal procedente precisamente del Lac d’Isabe se desploma desde varias decenas de metros. Es entonces cuando comenzamos a encontrar árboles caídos. Un caos de troncos y ramas ha sepultado la senda y nos obliga a saltar, agacharnos e incluso arrastrarnos para conseguir pasar. Es fácil perder la trazada en estas condiciones. De hecho, durante el descenso encontramos a algunos senderistas extraviados por no haber podido dar con la senda entre este revoltijo.

   Afortunadamente en la parte más caótica alguien había colocado unas cintas rojas que ayudaban a seguir el camino correcto.

  Tras poner a prueba nuestra elasticidad y contorsionar nuestros cuerpos hasta límites peligrosos desembocaremos minutos más tarde en el lindero del bosque (cota 1500 aprox.).

   Una empinada pedrera sube hacia unos neveros que se ven muy altos. Elena se asusta creyendo que hay que subir por ahí, pero la senda va por la derecha del pedregal, por terreno empinado pero mucho más amable.

   El camino ofrece buenas vistas de la cascada a nuestra derecha. En la parte más alta salvaremos un pequeño resalte rocoso antes de salir a un rellano repleto de rododendros. Doblaremos seguidamente una loma y de golpe nos encontraremos el lago, justo donde nace el torrente de desagüe que alimenta la cascada.

  El paraje es precioso como ya he comentado al principio. Una profunda cubeta rodeada de grandes paredes encierra las azuladas aguas mientras recibe el aporte de espumosas cascadas que se precipitan pausadas y amortiguadas, casi silenciosas. Una generosa capa de nieve cubre el centro del lago y los empinados barrancos se alivian de los últimos neveros que se funden lenta e inexorablemente al contacto con el agua.

  Estaremos un buen rato en la orilla, comiendo, escuchando el rumor de las cascadas y deleitándonos con las vistas. Todavía ascenderemos un poco más para tener una perspectiva más aérea. He de reconocer que llevaba idea de subir el Pico Sesques, que se alza por encima del lago, pero las nubes y los enormes neveros que se adivinan en las alturas me hacen desistir, ni siquiera llevo crampones. O quizás sea solo una excusa, hoy me siento satisfecho de haber subido hasta aquí, no necesito el aliciente de una cima.

  • Desnivel + acumulado: 946 m
  • Horario total: 5,5 h. 
  • Distancia recorrida: 10,7 km.


El barranco "Gorges de Bitet" forma refrescantes cascadas por el hayedo


Más adelante el hayedo se encuentra inundado


Las copiosas lluvias y el aporte del deshielo se notan durante el recorrido


Subiendo por el hayedo, cerca de la Cascada de Isabe


Cerca del Lago. Rellano repleto de rododendros


Al doblar la loma nos encontramos de golpe con el Lac d'Isabe


Estaremos un buen rato en este rincón comiendo y disfrutando del paisaje


Más tarde ganaremos algo de altura para contemplar el lago desde otra perspectiva


Gran espectáculo de agua, nieve y vegetación


Regresando cruzamos de nuevo por el rellano


Nos queda un buen descenso hasta alcanzar de nuevo el bosque


Track del recorrido



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